‘Sexo, economía e igualdad’, por Isidoro Martínez

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Más allá de que un Gobierno sea o diga ser progresista, hay factores que nos devuelven a la caverna y a las pruebas me remito, pese a que me voy a ceñir a temas meramente económicos y de igualdad.

El ínclito y omnipresente Pedro Sánchez incorporaba un gran paquete de medidas de calado económico en el documento de propuestas para un “gobierno progresista” y para que ese Gobierno se hiciese realidad de la mano de Pablo Iglesias y Unidas Podemos. Desde revisar las causas del despido objetivo a reformar la regulación del Impuesto sobre Sociedades, garantizando una tributación mínima del 15% de las grandes corporaciones, que se ampliaría hasta el 18% para las entidades financieras y empresas de hidrocarburos.

También hablaba de “recuperar la progresividad del sistema fiscal” y de una aprobación de la Ley del Impuesto sobre las Transacciones Financieras y de limitar las exenciones de dividendos o plusvalías de sociedades por su participación en otras sociedades.

Todo ello, sin pararse a pensar en los efectos de parones económicos, frenos a la inversión y recortes excesivos que supondrían para la economía, ya que hay un principio básico que se pasa por alto y es que si se asfixia al empresario, inversor, empleador, autónomo, etc…, a base de subidas tributarias y limitaciones de beneficios, todo ello redundará en que la economía de todas las escalas sociales vaya a peor. Verbigracia: se busca que el ‘rico’ pague y al final  pagan todos, unos perdiendo dinero, otros perdiendo empleo, otros perdiendo las ganas de invertir, otros perdiendo las ganas de emplear y otros perdiendo hasta las ganas de ganar.

Y aunque como ya decía don Camilo José Cela que “no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo”, parece que la jodienda ha puesto rumbo a nuestra Economía.

Para mayor inri, la flamante Directora del Instituto de la Mujer y que fuera presidenta de la FELGTB (Federación Española de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), Beatriz Gimeno, ha llegado a hacer un llamamiento a la penetración anal de los hombres para conseguir la verdadera igualdad entre sexos.

En resumen, y dado que las medidas económicas que también buscan la igualdad nos vienen de frente y sin freno y lo que propone la señora Gimeno llegan por detrás y desenfreno, agárrense los machos y pongo colofón al escrito con lo que cantaba en su estribillo la chirigota de Cádiz Huele a ropero, con su acento inimitable y su doble sentido sin igual con respecto a la igualdad: “igual da, igual da, por delante que por detrás”. O sea.

Por Isidoro Martínez Molero

@kicomolero

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