‘Reflexiones en torno a las finanzas sostenibles’, por Juan Munguira

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  • El concepto de sostenibilidad supone un cambio de paradigma en los modelos de negocio existentes. Las implicaciones sociales y económicas del cambio climático son irreversibles. 
  • Hay un coste de transición que es inevitable asumir. El cambio climático es un reto que hay que afrontar, en caso contrario los costes serán mucho mayores en un futuro inmediato. 
  • La emergencia climática es una oportunidad. La sostenibilidad es conveniente que sea identificada como oportunidad de nuevos negocios y no como un gravamen sobre los mismos. 
  • El reto medioambiental está adquiriendo  relevancia en la agenda de los principales organismos financieros internacionales. La transparencia de los informes corporativos en relación con la sostenibilidad va a ser incrementada.
  • Debemos estar preparados para la disrupción de la sostenibilidad. La gestión de los riesgos climáticos afectará directamente a la sostenibilidad económica de las unidades empresariales. 
  • Los riesgos asociados con la sostenibilidad  comprenden tanto los riesgos de transición  como los riesgos físicos. 
  • Los riesgos de transición se refieren al mantenimiento de la temperatura global mundial por debajo de 2º C en relación con los niveles preindustriales.  
  • Los riesgos físicos se refieren a la capacidad de resiliencia y adaptación a los efectos adversos del cambio climático.
  • Es importante internalizar los riesgos del cambio climático, tanto los  físicos como los de transición en la actividad económica. 
  • La Unión Europea pretende reducir en el año 2030 un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero. 
  • El Plan Nacional  español integrado de energía y clima (Pniec) establece para 2050 el objetivo de la neutralidad climática, con una pretendida reducción de un 90%  de las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Las políticas climáticas deberán actualizarse permanentemente  en paralelo con los avances de la comunidad científica.
  • El sector financiero ha dado un paso al frente, incentivando que  las entidades financieras deban establecer procesos para comprender las implicaciones del riesgo medioambiental en sus modelos de negocio.
  • Lo verde se acelera en el mundo de las finanzas. Los intermediarios financieros deberán valorar criterios extra-financieros en los procesos de inversión, intermediación y financiación. 
  • Una Directiva comunitaria que debe ser implementada por los distintos Estados Miembros, reducirá en un 25%  las exigencias de capital en los créditos sostenibles, siempre que los mismos cumplan con determinadas condiciones crediticias. 
  • El mercado de los denominados préstamos verdes consiste en la vinculación entre una financiación específica y un beneficio ambiental. Son préstamos vinculados a la sostenibilidad.
  • La emisión global de este tipo  de préstamos ha venido aumentando considerablemente, hasta alcanzar  los 40 mil millones de dólares en el año 2019, con un incremento de casi siete veces con respecto al año anterior.
  • En España se necesitarán más de 47 mil millones de dólares  en inversión pública, para contribuir al desarrollo de la transición ecológica proyectada.
  • Innovar en el diseño de productos financieros es una necesidad. El Fondo verde del clima orientará recursos económicos a los países más vulnerables como consecuencia de catástrofes provocadas por el cambio climático.
  • Los mercados de valores y  las infraestructuras de contratación, como el MAB, deberán adaptarse a las nuevas exigencias medioambientales. Es tiempo de actuar.

            *  Juan Munguira es Profesor de los Mercados Financieros

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