Manuel Ardanza: “100 empresas se financian ya en el MAB”

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En el ultimo lustro las empresas negociadas en el MAB consiguieron registrar unas cifras de crecimiento medio anual del 29,9% en la facturación y del 21,2% en el EBITDA, con una tasa media de creación de empleo del 8%. Una aportación que se ha producido durante un periodo afectado por la crisis financiera y que ha sido especialmente relevante si se tiene en cuenta que el 90% de las empresas espaliolas son pequehas o medianas.

Las pymes necesitan capital. Es urgente. Un tejido empresarial español más competitivo y dinámico precisa aumentar el tamaño medio de nuestras empresas. Para ello la financiación es imprescindible, pero cuanto mas pequeña es una compañía más imperiosa es su necesidad de capital y menor su capacidad de endeudarse.

España es un país de pymes, lo cual afecta ala productividad, a la precariedad del empleo y al acceso o financiación a un coste razonable. La buena noticia es que las pymes tienen mayor capacidad para crecer. Pero ese crecimiento, necesario para generar más y mejor empleo, necesita combustible en forma de capital. Es lógico, porque es mas arriesgado prestarle a una compañía joven y pequeña; y, sin embargo, convertirse en su socio, aun siendo tambien aventurado, puede compensar por una posible rentabilidad mayor. La realidad es que los bancos tienden a conceder menos créditos a las empresas más pequeñas, con menor trayectoria y reputación, que ademas tienen mínima capacidad de negociación.

La Union Europea esta realizando un loable esfuerzo en promover el acceso de las pymes al mercado de valores. En este sentido, uno de los objetivos principales del Plan Capital Markets Union es el de facilitar vías de financiación complementarias al crédito bancario, resaltando que las pymes son el factor principal de desarrollo y de creación de empleo. El interés de la Union Europea en conseguir una mejor financiación contempla incluso la posibilidad de creación de un Fondo Europeo con el objetivo de mejorarla competitividad y la innovación de las empresas.

La Bolsa, tanto en su forma tradicional como en su modalidad de Mercado Alternativo, ambos mercados gestionados por BME, puede resolver este problema porque facilita el acceso a inversores dispuestos a convertirse en socios de la pyme a través de una ampliación de capital. Desde su creación en 2009, el MAB ha canalizado mas de 1.700 millones de euros a sus 100 empresas cotizadas en 166 ampliaciones de capital, la mayor parte durante los últimos años.

Para acceder al MAB las empresas deben estar dispuestas a abrir sus puertas, dejar sitio en su accionariado a nuevos inversores en la proporción que necesiten y preparar su organización para compartir su información con ellos. A cambio, el mercado les ofrece financiación, bien en efectivo o bien como moneda de pago para adquirir otras empresas o para reducir deuda.

Ademas, cotizar en el mercado aporta a la pyme prestigio e imagen de marca, basados en el cumplimiento voluntario ala normativa y al análisis permanente de múltiples inversores. Ante posibles clientes, socios y proveedores, incluidos los bancos, se trata de un intangible muy valioso.

Otra de las ventajas de cotizar es que los accionistas fundadores tienen Ia posibilidad de vender en el mercado su participación a un precio fijado por Ia oferta y la demanda, Io que puede evitar enfrentamientos entre accionistas que a menudo ponen en riesgo la supervivencia de la compañía, sobre todo en el caso de empresas familiares.

En suma, la Bolsa -o el MAB-  pueden ayudar mucho a la pyme, no solo canalizando financiación de capital para su expansión, sino impulsando su credibilidad y dando a sus accionistas una liquidez que en el ámbito privado no tienen.

  • Comunicado de cepyme500
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