Gigas espera cerrar 2018 con una facturación superior a los 10 millones

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Que de las necesidad surgen las mejores ideas es evidente en el caso de Gigas. Una comida de Navidad entre amigos fue sufi- ciente para que sus fundadores, Diego Cabezudo, Moisés Israel y José Antonio Arribas, abandonaran en 2011 –en plena crisis y con España a punto de ser rescatada– su zona de confort y decidieran «liarse la manta a la cabeza» y lanzarse a la aventura de crear su propia empresa.Concretamente, Cabezudo era por aquel entonces CEO de una compañía de telecomunicaciones. Todavía recuerda que lo más suave que le llamó su familia fue «loco». «No nos importó, lo tuvimos claro desde el principio, y el día 21 de enero ya estábamos en el notario constituyendo la sociedad», rememora Cabezudo. Así nació Gigas, una compañía de «cloud hosting», que proporciona a sus clientes una plataforma de alojamiento de webs en servidores virtuales que toman sus recurso de redes  formadas por servidores web físicos. «Veníamos de ser clientes de empresas de alojamiento de servidores, pero no había nada en la nube, sólo un acceso a una máquina física o virtual. Además, detectamos una enorme falta de flexibilidad y agilidad, por lo que vimos una oportunidad», expone Cabezudo.

Siete años más tarde, Gigas espera cerrar 2018 con una facturación por encima de los 10 millones de euros. Además, cotiza en el MAB 15, que reúne a las 15 empresas con mayor liquidez del bursátil. Asimismo, cuenta con 4.000clientes –entre ellos, prácticamente la mitad de las empresas del Ibex 35– y está presente en media docena de países.

Gracias a Gigas, los clientes pueden acceder a sus servidores sin necesidad de hacer las grandes inversiones que significa tener estos equipos en propiedad. A cambio de una cuota mensual, Gigas se ocupa de todo, olvidándose el usuario de los problemas que puedan surgir, como incidencias con el disco duro o la conectividad. Uno de sus puntos fuertes es la flexibilidad. Y es que, desde el panel de control del propio ordenador, se puede ampliar la capacidad contratada si ésta no es suficiente y todo ello de una manera ágil y rápida, ya que en tan solo dos o tres minutos está funcionando y de forma muy intuitiva, por lo que no es necesario tener grandes conocimientos técnicos para utilizarlo. Gracias al servicio que ofrece Gigas, se puede ampliar o reducir instantáneamente el número de servidores que se precisan dependiendo de las necesidades del momento. Un claro ejemplo de la utilidad de esta flexibilidad se puede observar claramente en el caso del e-commerce. En periodos «clave», como Black Friday o Navidad, los comercios necesitan multiplicar su capacidad para evitar, por ejemplo, que la web se colapse. Una vez pasado este punto álgido, pueden recuperar la capacidad original. 

«Aunque nacimos pensando en las pymes, no sorprendió mucho que, pronto, se comenzaron a interesar por nosotros grandes corporaciones. A día de hoy, las compañías de mayor tamaño representan el 80% de nuestro negocio», explica Cabezudo. A las empresas de una dimensión menor, les ofrecen un servicio de Cloud UPS, con lo que les proporcionan un servidor privado en la nube, con un coste medio comprendido entre los 26 y los 300 euros. Las grandes se pueden beneficiar de un Cloud Data Center. Para ello, Gigas disponen de seis repartidos por España y América que cuentan con las más altas medidas de seguridad, tanto virtuales como físicas. Y como muestra, un botón. El data center de Gigas en Miami es el mismo que el del Gobierno Federal de EEUU.

Cabezudo destaca que, frente a la competencia, como Amazon Web Services, Gigas ofrece a sus clientes una operativa muy flexible, usable y predecible –el cliente siempre sabe lo que va a pagar a final de mes–. Además, todo el soporte es en español y vía telefónica. «Somos un proveedor en la nube con cara y ojos», precisa.

Aunque, hoy en día, todo el mundo está convencido de que la nube es el camino a seguir, no siempre fue así. «Cuando comenzamos en 2011, tuvimos que hacer una importante labor de adoctrinamiento entre nuestros clientes que pensaban que sus datos no iban a estar del todo protegidos. Sin embargo, hoy esta percepción ha cambiado y tienen claro que estar en la nube es más seguro. Por 100 euros al mes pueden disponer de un servicio de seguridad que, si lo adquirieran, les podría costar 15.000″, añade. 

La compañía está presente en Colombia, Chile, Perú, Panamá y México, oficinas desde las que da cobertura a toda la región americana. Entre sus retos de futuro, se encuentra continuar su expansión internacional, centrándose en México, y valorar la compra de compañías que le aporten mucho valor añadido por sus sinergias.

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